Trabajo final
CÓMO PENSAR LA PEDAGOGÍA EN UNMOMENTO DONDE HABLAMOS DE GLOBALIZACIÓN Y MUNDIALIZACIÓN?
ES POSIBLE HABLAR DELA EDUCACIÓN COMO MOVIMIENTO SOCIAL?
ROSALBA ESTEELEPOMARE
PROFESOR:
-ALEXANDER RUGELES
-ANA MARIA
MARTHA IZQUIERDO
UNIVERSIDADTECNOLÓGICA DE PEREIRA
FACULTAD DE EDUCACIÓN
LICENCIATURA EN ETNOEDUCACIÓN Y DESARROLLO COMUNITARIO
PEREIRA NOVIEMBRE DE2006.
CÓMO PENSAR LAPEDSAGOGÍA EN UN MOMENTO DONDE HABLAMOS DE GLOBALIZACIÓNY MUNDIALIZACIÓN?
ES POSIBLE HABLAR DEEDUCACIÓN COMO MOVIMIENTO SOCIAL?
ÍNDICE
1-presentacióndel trabajo……………………………………………………………………...4
2- ¿comopensar la pedagogía en un momento donde hablamos deglobalización y mundialización?
¿esposible hablar de la educación como movimientosocial?............................................................................................................5
2.1 – …yla pedagogía…qué?...............................................................................................................8
2.2 –globalización y des –territorialñización…………………………………………………………9
2.3 -¿movimiento social………………………………………………………………………11
PRESENTACIÓN DELTRABAJO:
El presente trabajo pretende ser yaportar teóricamente un puente frente un tema tan sensiblecomo lo es el de la globalización y la mundialización –por una parte- , y por otra determinar cuales son las implicacionesespecíficamente pedagógicas que de ello se desprende.Pretendemos pensar el capitalismo no como un simple modelo económico,sino como un modelo social, cultural y político en todo elsentido de la palabra. Así mismo, hacer un recorrido históricopara apoderaron luego, de lo que consideraremos la nueva correlaciónde fuerzas, a que clase y como se desenvuelven las fuerzas tras éste“nuevo capitalismo”.
CÓMO PENSAR LAPEDAGOGÍA EN UN MOMENTO DONDE HABLAMOS DE GLOBALIZACIÓNY MUNDIALIZAACIÓN?
ESPOSIBLE HABLAR DE LA EDUCACIÓN COMO MOVIMIENTO SOCIAL?
“El capitalismo no pretende serparte del estado, él pretende ser el estado”!.
Epígrafe del imperio. Toninegí.
Así, es comoinicia el texto “el imperio” de Toni Negri, texto en el cual seplantea todo un estudio magistral sobre las implicaciones del “nuevocapitalismo” al que, como mundo, nos estamos enfrentando. es muydilucidador éste epígrafe, pues allí entendemosno sólo que estamos sumergidos en un estado capitalista sinoque, de hecho, toda nuestra vida gira en torno al mismo y, además,cómo las estructuras que antes justificaban la sociedad(política, estética, economía, sexualidad) yeran independientes, ahora hacen parte del mismo modelo: el capital.Y ya no es el capital que pensó Marx hace ya casi másde ciento cincuenta años. Es un nuevo capitalismo, la era pos– industrial. El capitalismo ha dejado de ser un recurso meramentemercantil que funcionaba simplemente en el ámbito económico.para pasar a ser un modelo de vida, que no sólo se desembocaeconómicamente. también se vive en los cuerpos, nostraspasa orgánicamente y también psíquicamente.Atraviesa nuestros cuerpos, nuestra escuela, nuestro trabajo, nuestramanera de ver el mundo y de adaptarnos al mismo, nos adapta no sólocuando “compramos”, sino también cuando hablamos, cuandoexaminamos una u otra situación, cuando negamos o denegamossobre el mismo estado. No es el modelo que reprime abruptamente, perosiempre incita a abordar los problemas desde ciertos ángulosque, al final, nos impiden pensar de cierta manera Es un modelopolítico. Sólo a través del capitalismo noshemos introducido a la “neo – política” esa estructuraatiborrada y llena de velocidad a través de la cual, mal obien, ahora nos desenvolvemos y que, como pensadores, estamosobligados (no sólo a vivirlo ) sino también apensarlo. Pensar el capitalismo, pensar la nueva política,pensar, a su vez, la nueva guerra será una de las tantastareas que como intelectuales, el mundo nos obliga reflexionar. Ytambién nos exige un pensamiento y posición comoproducto.
¿Aqué responde el modelo “capitalista”? Es decir, quéimplicaciones tiene, tanto a nivel social como a uno individual yaparentemente insignificante? ¿cómo responde éstemodelo a nuestras “necesidades”, responde realmente?.
Parainiciar, tras un contexto histórico, podremos determinar queel “origen” del capitalismo lo vemos en su antecedente social, esdecir, el modelo liberal. Tal modelo fue creado por el ingles AdanSmith, al cual, muy reconocidamente, el filósofo David Hume ledice: “señor, déjeme decirle que esto que usted acabade hacer, transformará el mundo” así, se inicia unaconcepción de la economía que no es meramenteeconomicista y aislada del resto de referentes sociales. Sin embargo,ésta “larva” irá creciendo hasta un modelo conocidocomo el “neoliberal”. tal modelo, aplicado específicamentepor estados unidos, propone un mercado exacerbado donde lasmercancías ya no remiten a satisfacer las necesidades delhombre sino, por el contrario, a creárselas. Así, elmodelo de producción se acelera, constantemente, o, mejordicho, el ser de la producción no es más que lavelocidad. La creación ya no remite entonces a satisfacer unanecesidad sino a crearlas. La economía neo – liberal sebasará en la creación ficcional de elementos y porende, de necesidades ficcionales en los sujetos. Sin embargo, miradodesde un punto de vista histórico, podríamos decir: esrealmente el modelo “neo – liberal” un modelo que corresponde ala historia, esta es una “necesidad” histórica en todo elsentido de la palabra? Por ejemplo, no deja de ser sospecho el hechode que los norteamericanos traten de establecer como regla general yen un formalismo histórico el que Japón se haya creadodesde un modelo neo – liberal siendo esto, realmente falso. Segúnéste ejemplo, podemos entender que existen modelos socialesque no necesariamente van a corresponder con la historia o que, en elmejor de los casos, no siguen una teleología específicay con leyes históricas.1Ése será un punto muy determinante para esclarecer laaparente contradicción que se tiene entre formular leyeshistóricas y vivir lo que implica el capitalismo. ¿Acasoel capitalismo responde a leyes históricas? No podríamosplantear de alguna manera – un poco irresponsable – que elcapitalismo se ha salido de la historia, más aún cuandoahora entendemos la palabra “capitalismo” íntimamenteligada a la de “globalización”?.
Ahora:¿serán sensatos los intelectuales que nos hanprecedido, en la medida en que quizá no han dado a talestructura realmente una visión sensata o le han restado laimportancia que merece, reduciéndola quizá a una simpleley histórica, o tal vez mirándole desde ángulosequivocados o, por lo menos, desde una mirada que es incapaz deabarcar el conjunto de lo que implica éste capitalismo“globalizante”?
Tendremos,- para iniciar – que hablar de lo que son las estructuras y de lasformas a las que ésta responde. Así, tradicionalmente,la estructura social tenía planes bien definidos y enmarcadosa través de los cuales se definía en tanto que ser; esdecir, tenían un campo de trabajo enmarcado, definido. Uncampo que establecía los límites de una cosa frente laotra. Esto, a partir del modelo que hoy conocemos como capitalismo,se ha perdido. Pues tal modelo económico ha penetrado en todoslos ámbitos sociales, tal como lo mencionábamos arriba,tanto en el estético y de igual manera en el político.Existe una retórica del poder en las cuales los límitesse enmarcan cada vez menos. Más aún, llevado al campode los “ideales”, los ideales sociales tanto como losindividuales, esto constituye un problema magno. Pues el modeloglobalizador ahora no es sólo económico, sino tambiénidealizador. Existe una globalización, no sólo demercancías, sino también de pensamientos. Cada vez elmundo entiende más que el poder actual consiste en el saber.Sin embargo, ya no es el saber privativo de la burguesía, sinoun saber abierto pero, ante éste (supuesto) saber abierto,habríamos que preguntar: ¿hasta qué punto éste“saber” nos exige realmente a pensar? Es éste saber el queda origen al poder del capitalismo tardío o la era posindustrial. Es, entonces, desde allí desde donde vamos apreguntar, ¿qué papel juega la pedagogía en él,o, planteado de otra manera, que papel juega él en lapedagogía? Quién afecta a quien? O quizá, seaésta una relación mutua y recíproca?
Esde entender, que el pensamiento de una nación se determina porla medida de su correlación de fuerzas. O, másprecisamente, por sus modelos de producción. Es éstemodelo de producción (que no es meramente económico) elque va a determinar la forma de ser y en general, la idiosincrasia delos pueblos – naciones. Así, un modelo de producción,exige a su vez nuevas formas de pensamiento completamente originalesde los pueblos. Sin embargo, hacia la apertura del mercado, donde lasfuerzas de producción se han globalizado, éste nuevoelemento debe pensarse desde dos diferentes opciones:
Poruna parte, implica una perdida del saber “original” del pueblo –nación en su autoctonía e identidad.
Pero,por otra parte, también implica que esta nueva correlaciónde fuerzas a la que se enfrenta el mundo le está exigiendo, asu vez, una nueva configuración del saber. Del saber cerradoal saber abierto. Exacerbadamente abierto, obscenamente abierto. Que,si bien el saber tradicionalmente se consideró saber en lamedia en que era cerrado y sólo apto para unos pocos, ya no esa esa configuración del saber a la que nos estamosenfrentando. Ésta nueva configuración del saber exigenuevas formas de pragmática. Nuevas formas de experimentación,pero también, nuevas formas de abordar los problemas.Problemas que sólo podrían surgir en éstecontexto. Pensamientos que sólo pueden surgir en éstecontexto. Un conjunto de prácticas irreductibles sólo aeste tiempo... ¡QUÉ QUIZÁ, TAMBIÉN, YASALIÓ DEL TIEMPO!...
...Y LA PEDAGOGÍA...QUE?
Basándonosen Foucault, podemos decir que la labor del pensar como pensamientoaún no se ha perdido, Foucault nos invita a un nuevopensamiento como pensamiento del afuera. Ahora, en un texto como “laverdad y sus forma jurídicas”2nos hablará de la labor de todo intelectual como la de unpensar la “nueva guerra”. Pensar los peritos que últimamentese han presentado entre saber y poder. Entre discurso y fuerza, entrelas nuevas relaciones sociables. En Foucault es muy recurrente elpensamiento de la inversión de frase de Classewitz: “laguerra es la política dada a través de otros medios”ahora, para Foucault, la labor será pensarla como “lapolítica es la guerra dada desde otros medios”. ParaFoucault el pensamiento debe ser también bélico. Y,como pedagogo que era, no fue, en todo caso, ajeno a tal pensamiento.Su reflexión gira en torno a la nueva forma del poder. Ahorael poder es menos oneroso pero más efectivo. Y en efecto, loes. Y hay un conjunto de prácticas sociales que lo ratificantales como la institucionalización. Y la escuela es esainstitución del nuevo poder que nos introduce el poder en lasrelaciones del cuerpo “el poder pasa al interior del cuerpo” laescuela se ha vuelto, a su vez la que posibilita el pensar, unaguillotina del pensamiento, pues ha perdido la función másimportante del pensar: una autocrítica social. Si no existeautocrítica, casi podríamos decir que el pensamiento sevuelve lánguido, arrastrado, supersticioso...
Existeun exceso de discurso pedagógico tras la globalización.Y en todo caso, el modelo cambia.
Nadamás pensemos en qué era lo que implicaba la “pedagogía”para los Griegos, los Romanos e inclusive, para los medievales. Lapalabra “pedagogía”, viene del Griego. Y, más omenos quiere decir: el que guía. Inicialmente estaba dada paralos hombres que alumbraban con lámparas la noche. Así,en un sentido más o menos laxo, podemos decir que “el queguía” ha sido la constante tanto en los griegos como en losRomanos. Una presencia ante el maestro con el cual se discutíancosas de orden trascendental. En el medioevo, tal concepcióncambia un poco, pero sin embargo, la presencia y la discusióneran una constante en la universidad medieval. A pesar de todo, laeducación era algo limitada, y a ello respondíaesencialmente el que no se tuviese fácil acceso a libros. Talelemento cambia con la modernidad y el invento de la imprenta.Elemento a través del cual el saber empieza a convertirse enun discurso público y es, específicamente la modernidadla que le ha dado al discurso de la pedagogía un matiz másexacerbado pero, por lo mismo, le ha tergiversado. Pues, siguiendo aFoucault, tal discurso no responde a más que la necesidad deejercer y de establecer relaciones a través de los cuerpos,relaciones en una disciplina panóptica. Una disciplina delplacer y de la sexualidad, etc... sin embargo, tal elemento debepensarse de otra manera tras el discurso de la globalización yla cantidad de elementos que hay detrás y responden a éstanueva retórica del poder. Internet, Por ejemplo, es unelemento que no deberá tomarse como una ingenuidad pragmática.Detrás de ello, responde algo, en ello mismo, hay un discursopor descubrir y que aún no se ha dejado abordar del todo.
GLOBALIZACIÓNY DES – TERRITORIALIZACIÓN.
Porotra parte, debemos pensar que el sentido tradicional de educación,siendo coherentes con lo planteado más arriba, responde a suvez al de la “cultura”3.es decir, la pedagogía ha de responder a un territoriodeterminado con una idiosincrasia determinada. Empero, con eldiscurso del neo – capitalismo y su irreductible intervenciónen nuestras vidas, vemos que también tal discurso se haapropiado del de la “educación”. sin embargo, elementosmuy recientes – piénsese, por ejemplo, el tratado de librecomercio dado entre estados unidos y Latino América –responde a una necesidad no sólo de globalizar (expandir) lasmercancías, sino también la educación.
Deigual manera el sociólogo Manuel Castells va a plantear lasmaneras de aparecer y confrontar un mundo donde los mecanismos de laeconomía y la información trastocan todas lasrelaciones sociales. Así, el modelo de la informaciónserá el que constituirá el nuevo saber y el nuevopoder. Entre tanto, vemos que la lógica capital (lógicadel mercado) utiliza una serie de estratagemas en las cuales laeducación va a funcionar como mecanismo o instrumentomercantil. Así, en el tratado ya mencionado, Estados unidospretende que sus universidades entren a competir con las Colombianas vía Internet. Esto, no es ingenuo y de hecho, responde a loque nosotros denominaremos en éste texto: la “pérdidade la territorialización”. Así, la cultura ya noresponde al territorio, vemos como cada vez más el territoriose desterritorializa y queda emancipado en un espacio virtual. Traséste espacio queda un discurso abierto y un saber exacerbado.Pero: ¿no es esto demasiado sospechoso, demasiado “real” ¿entretanto, algunos empiezan a dilucidar que lo que nos daba lasherramientas del pensamiento no era en realidad el conocimiento, sinoel pensar. Pues conocer puede, a su vez, convertirse en una simplemáquina de recopilar información.
Estamosen un momento donde parecemos haber abarcado demasiada información.Sobre un solo autor existen miles y miles de páginas, unascontradiciendo a las otras. Sobre los problemas que atañenespecíficamente a ciertos campos (filosofía, pedagogía,historia, teología, geografía, política...) sehan escrito miles (o millones) de páginas. Creemos que, paraahondar en un solo autor, e inclusive sobre un solo tema y abarcarloa totalidad, duraríamos toda la vida, o a los ochenta añosestaríamos terminando de saber “bien” sobre lo queinvestigamos. Sin embargo, como lo presentamos en éstetrabajo, y con ésta posibilidad (el mundo está saturadode información) no vemos realmente que el mundo halla llegadoa una fase de desarrollo que la historia supuso en éstemomento. El tener toda la experiencia que tenemos en éstemomento (primera y segunda guerra mundial en un solo siglo...)4no nos hacen más sabios. Por el contrario, nos ha hecho másincrédulos frente lo que se refiere a teorías desalvación, de igual manera frente discursos a nivel políticoo estético, o cultural etc... vemos que la indiferencia – alcontrario de lo que pensaban nuestros predecesores – es el discursocon el que hoy el mundo se identifica. Ya no creemos en nada, pornuestra parte, hemos optado por la burla ante la imposibilidad deencontrar una solución a los problemas que hoy agobian almundo.
Desdeallí, vemos que la pedagogía no puede pensarse, ni comose pensó tradicionalmente, ni siquiera tal como lo pensóla modernidad5ella debe responder hacia algo completamente diferente. Ya no debepensarse como solución, sino más bien comocuestionamiento, cuestionamiento constante ante las prácticassociales, ante los nuevos ideales, debe ser de duda constante, deincredulidad pragmática de mirada vigilante e inclusive,también, panóptica.
MOVIMIENTOSOCIAL?
Laeducación tradicionalmente se ha tomado como un movimientosocial, la forma más evidente de entreverlo es a travésdel movimiento generado en Francia en el denominado “mayo del 68”.Movimiento que no sólo afectó la instituciónpública pedagógica, sino también la públicaen general, la política, la estética. Éstemovimiento tuvo resonancias a partir de Francia no sólo entoda Europa, sino también en Estados Unidos y Américaen general (México, Argentina, específicamente). Sureferente más importante, fue Marx. Es decir, un ideal deizquierda. Fue grande, magnánimo – podríamos decir –tal movimiento, pero con el advenimiento de los 80, ello declino. Másaún: hoy, después de más de 40 años,sería difícil hablar en el mismo sentido. Empero, noconsideramos en todo caso que la educación no deba tomarsecomo movimiento social. Lo es, en otro sentido, tal como loexpresamos arriba, ya no se trata de proponer, ahora tambiénse trata de cuestionar, de colocar un manto de duda.
Indiscutiblementeentendemos que el modelo globalizador ha tomado una técnicadiscursiva importante y en la cual es difícil salir de ella;la concatenación entre saber – poder. El saber como modelode justificación del poder, como modo técnico ydiscursivo del poder. Así, vemos como por ejemplo, elpsicoanálisis es una forma de justificar las conductassociales y el modelo capital. Evidentemente, el saber siempreestuvi0o ligado a la academia, a la institución del saber, lapedagogía, y desde allí el movimiento social. Así,no sólo vemos en la institución universitaria –específicamente – una forma de estar en contra al poder.Vemos que ahora el poder se justifica dentro de la instituciónpública también ha perpetrado en ella. Así, hayun movimiento contradictorio en la pedagogía; por una parte,su labor debería consistir en un cuestionamiento constanteante los planteamientos sociales, pero, por otra parte, es unaestructura del poder que, a su vez, lo justifican.6
Entodo caso, ya no podemos pensar la institución como unmovimiento social único, homogéneo, sino másbien desde una forma más caótica, más inestable.El pensamiento sigue siendo su objeto de estudio, pero ¿quéclase e pensamiento? Además; a qué tipo de academia(pedagogía) nos estamos enfrentando, acaso la academia estáabsolutamente desligada del estado social, político ehistórico en el que se desenvuelve? Habríamos dereplantear profundamente sobre éstos puntos, por ejemplo, ¿sonlos profesores en realidad auspiciadores de un verdadero pensamiento?Por que no pensar que, muchas veces como estudiantes simplementepensamos lo que ellos quieren que pensemos e inclusive, que nuestraforma de abordar los objetos ya han estado pre – determinadas porsus formas metodológicas?
Ratificamosentonces, que no hay un movimiento social único tal como sepensó hace años a nivel estudiantil. Más bien enella se dan parcelas, parcelas de pensamientos, diferentesmovimientos, diferentes perspectivas, cada cual en su propio mundo,cada cual creyendo en sus propias posibilidades.
1 Así, por ejemplo, el caso más paradigmático de esto es Rusia que, paradójicamente, creyendo en el “Marxismo” no respondía al modelo histórico Marxista. Pues tal, pretende establecer unas leyes históricas en la cual, cada fase de la historia debe responder a “cierto modelo” para, finalmente, llegar al estado comunista, el cual correspondería al fin de la historia. sin embargo, Rusia tenía un modelo feudal y de allí paso a uno industrial. Evitando así un “paso” histórico que, para el Marxismo es absolutamente - aunque transitorio – necesario dar.
2 Foucault, Michel. “La verdad y sus formas jurídicas” texto bajado de Internet.
3 “cultura” viene del latín “cultier”, termino dado a los campesinos y significaba el “cuchillo” con el cual labraban la tierra. Así, la relación que damos en éste texto entre cultura y territorialidad.
4 Piénsese en la experiencia que hoy tenemos y que supuestamente debería hacernos sabios históricos, sólo por mencionar algunos: primera y segunda guerra mundial en menos de cien años, las guerras civiles (tercera guerra mundial) dada entre los países tercermundistas, la constante destrucción del medio ambiente, la guerra a nivel atómico y nuclear de las naciones primer mundistas, y el inminente peligro que se hace evidente con esto, de la destrucción del mundo ....
5 pues por ejemplo el ideal de la ilustración era que: a través de la pedagogía encontrar la forma más racional y consenso para la solución de los problemas sociales.
6 Tal es el caso mencionado arriba del psicoanálisis, entre otras. Hoy en día, vemos como las universidades sacan diferentes acrreras que antes no tenían cabida social. Un trasfondo real en ellas, nos indican que su aparición responde al modelo del nuevo poder. Al poder globalizador, a su forma de legitimizarlo.